El objetivo debe ser eliminar eficazmente los posibles "gérmenes problemáticos" o, al menos, reducir la carga de gérmenes hasta tal punto que se reduzca el riesgo de infección y se evite la transmisión a otros pacientes. La descontaminación preventiva de los pacientes (descontaminación universal/horizontal) es una medida clave con un alto nivel de evidencia científica.
En ella se prescinde del cribado exhaustivo. En su lugar, todos los pacientes -independientemente de su estado de gérmenes- se someten a un procedimiento de lavado descontaminante desde el momento de su ingreso en la sala correspondiente.
Lo ideal es descontaminar al mismo tiempo toda la piel y las posibles heridas.


